sábado, 22 de junio de 2019

Tenias que ser tú

Tenias que ser tú
La que cuidase mis infortunios
Vendando mi escuálida piel
Que se desguinda de mí
En cada uno de mis
Recurrentes tropiezos.
Mis caídas.

No era tu culpa, amor
Que mis pasos sean siempre Errados
Que cizallen por las polvorientas calles
De cielo plomizo que relampaguea
En ofensa hacia mí.

Debiste sostenerme, amor
Cuando derramaba lágrimas
Sobre tus pies
Cuando tu mano abierta
Me negó el sostén
Cuando mis fantasmas
Te veían ir y volver
Y en una puta locura mi amor
Te moriste sin mí.

Ciriaco A. Pichardo.

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