los besos.
Salíamos como los rayos del sol
irrumpiendo la bruma espesa,
de los amores por contrato,
desdoblándonos entre los nudos
de una rutina temeraria e inescrutables,
Si. Tú y yo... Invencibles.
Y otra vez vamos tras ellos
nunca se van muy lejos,
los besos de los amores puros,
como el nuestro amor,
ahí lo vemos,
retomando el camino a casa.
Cómo agua que fluye inundamos
los huecos fríos y profundos,
con unas paredes lisas e insondables
para los tontos, pero amor,
si. Tú y yo... Invencibles.
Las estrellas ríen y lo saben
el olvido lo recuerda, hace tanto...
Pero siempre vuelven al sofá amor,
los besos si, tú y yo...
Viendo desde nuestra orilla
un camino de pétalos sin flores,
posados cual alfombra en la loza sin alma,
cuando flotan a compás del viento
nimban las cabezas calvas de los amores por contrato.
Y me río de ello, nos reímos de ellos,
y seguimos aquí amor, tú y yo...
Sorteando la vida por luna de miel,
si. Tú y yo... Invencibles.
Y en las noches que nos mata un reloj
nos tocamos las yemas de los dedos,
entrelazas fugazmente mi descarnadas piernas,
buscamos respuesta en nuestras miradas somnolientas,
nos damos la espalda y nos revive el amor.
Si, los besos vuelven
la vida vuelve
revives el amor
tú
yo
si...
Invencibles.
Ciriaco A. Pichardo S.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario