Derrape otra vez
entre tus muslos llenos de frío
y no supe que hacer luego
si huir o quedarme guarecido allí
esperando el calor.
No te diste por enterada
o me ignorabas en tu perfidia
no sentí reacción alguna
y busque tus ojos al apartarme
chocaron con los míos
lo sabías.
Que volvería alguna vez
siempre pasa
cuando te destruyo
alguien me destruye a mí
entonces vuelvo tras mis pasos
hasta el frío de tus muslos
El calor no llega
ya no despierto llamas en ti
me apena, lo sabes
te amo de forma extraña
y te gustaba casi siempre
esta vez, no estoy seguro
parece no importarte
una mierda.
Te ladeas y muestras tú espalda
la cicatriz de la estocada me guiña
tus curvas siguen firmes
tu corazón no siento latir.
Parece que es cierto
a veces se está tan roto
que no hay manera de
hacerlo más.
Y aquí estoy
buscando salvarte
mientras me salvó
a tu lado
invisible a ti
Pero no logro nada
no logro hacer encajar
los pedazos acuíferos
de esquinas deterioradas.
Adiós, pedazos de mí.
Ciriaco A. Pichardo S.
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